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18 de junio de 2012

Enoturismo


El enoturismo o turismo enológico es aquel tipo de turismo dedicado a potenciar y gestionar la riqueza vitivinícola de una determinada zona. Se relaciona con el turismo gastronómico, cultural  y de la salud-belleza. Se trata de que los turistas conozcan cada zona vitivinícola a través de la degustación de sus vinos y la visita a bodegas y viñedos.
En los últimos cinco años el llamado enoturismo ha experimentado un «boom» que es hoy en día imparable. Asociado al disfrute de los mejores vinos, esta actividad va ganando adeptos en gente que quiere conocer, no sólo el producto en sí, sino el lugar donde se fabrica. 
El turismo enológico está en auge y atrajo a más de 1,5 millones de turistas durante el pasado año, lo que supuso un incremento del 19% respecto a 2010 y se afianza como una opción de ocio, cultura y descanso, según el último informe de la Asociación Española de Ciudades del Vino, (ACEVIN).
La explosión del enoturismo no ha pasado inadvertida a las agencias de viajes, que han comenzado a incorporar en sus catálogos esta opción, ideal para escapadas de fin de semana o puentes largos. Proyectos como El plan B o La Vida es Bella ofrecen paquetes cerrados en bodegas concretas. Otras empresas, como Lugardelvino.com, plantean la posibilidad de crear viajes a la carta a través de sus Vinotecas.
Según el último informe del Observatorio Turístico de Rutas del Vino de España, la demanda de este segmento es muy amplia y no se circunscribe a expertos o aficionados al mundo enológico, sino que atrae a personas de muy variada condición y edad. Lo que sí es evidente es que el enoturismo en nuestro país se nutre principalmente de visitantes nacionales (80%), aunque entre los extranjeros destacan los alemanes, estadounidenses, franceses y británicos.
Este tipo de turismo no es exclusivo de España. Burdeos en Francia u Oporto en Portugal son zonas muy importantes en materia de turismo enológico en Europa. California en EE.UU, Nueva Gales del Sur y Victoria en Australia, las provincias de Mendoza y San Juan en Argentina o la ruta del vino del valle de Colchagua en Chile son verdaderas potencias en enoturismo.
Desde aquí les invito, si aún no lo han hecho, a descubrir el mundo del vino a través del enoturismo: una experiencia verdaderamente apasionante.

22 de mayo de 2012

Aquel, qué vino


Para muchas personas, el vino, además de un arte, es una pasión. 
El vino es un elemento fundamental en cualquier tipo de comida. Elegir el vino adecuado para un almuerzo o una cena, es garantía de éxito. Es importante conocer el tipo de platos a servirse durante la comida para elegir los maridajes más adecuados.
De todos es conocido que los blancos maridan a la perfección con pescados y mariscos, pero lo que pocos conocen es que también lo hacen con carnes blancas y embutidos. Los vinos rosados, los ampliamente defenestrados de las listas de popularidad vinícola, además de ser bastante más difíciles de crear que un blanco o un tinto, maridan a la perfección con multitud de platos, siendo un gran “comodín”. Los podemos tomar tanto para aperitivos, carpaccios, ensaladas frescas, arroces o incluso sopas frías como el gazpacho. Por su parte, los tintos, aquellos a los que recurrimos en la mayoría de las ocasiones, presentan multitud de características diferentes dependiendo del tipo de uva, la D.O. y el tiempo de crianza, lo que implica maridajes diferentes. Mientras que los tintos ligeros irían bien con carnes de aves o en salsa, los grandes tintos con más cuerpo entrarían en conexión con las carnes rojas poco hechas que potencian su sabor. Tampoco se pueden descartar los vinos tintos más jóvenes y afrutados para combinar con el pescado, sobre todo si se sirven en salsa o en fritura.
Cualquier persona con vida social debería procurar saber un mínimo sobre el vino. En alguna ocasión, sobre todo cuando uno hace de anfitrión, puede tener la responsabilidad de elegir los vinos para una comida, un regalo o para cumplir algún compromiso social.  El vino y la comida deben equipararse para que uno no eclipse al otro y puedan potenciar su sabor de modo que creen un excelente tándem.
“Viva el buen vino, que es el gran camarada para el camino” (Pío Baroja)